Annabel Lee

 

Por Annabel Lee 

Alimentarte se ha convertido en un importante evento de la cultura gastronómica de Bogotá. Desde hace 7 años, la Fundación Corazón Verde, realiza este festival durante dos fines semana en el Parque del Virrey, al norte de la ciudad. Tiene un esquema similar a los bazares de colegio, se debe comprar una tiquetera para consumir, tiene variadas ofertas gastronómicas, diversión para niños, espectáculos musicales y un porcentaje de los fondos recaudados se destinan a esta Fundación.   

Animada por ese espíritu benéfico,  me fui armada de paciencia, hambre y dinero.  Paciencia para hacer las filas, soportar los empujones, lidiar con los platos desechables que son tan difíciles de manejar y buscar mesa (o en el peor de los casos un rinconcito en el  pasto); hambre, porque la variedad de ofertas es grande, más de 250 restaurantes; y dinero porque en promedio una persona puede gastar alrededor de $60,000 que incluyen una entrada, plato principal, postre café y gaseosa, como generalmente no se asiste solo a estos planes, haga sus cuentas. 

El Mundo con Boca (25 y 26 de Julio).  

Durante estos dos días el plato fuerte, son los restaurantes con ofertas gastronómicas del mundo, y está zonificado por países como Italia, Francia, Argentina, Perú, Tailandia, Japón, India entre otros y un país invitado, Brasil en esta versión. El espectáculo de colores y aromas se mezcla con el bullicio de la música, los niños, y las personas que van en plan de divertirse y alimentarse.  Para iniciar decidimos comer del restaurante La Langosta una brocheta de langosta servida con arroz con coco y salsa picante ($20,000), muy rica,  es una colita de langosta cocinada al carbón que combinaba bien con la salsa de mango, fue el perfecto abrebocas. Seguimos en nuestra aventura de buscar otro antojo y nos encontramos con una sensual garota, que bailaba moviendo su cuerpo al ritmo de música folclórica. Este movimiento de carnes, nos inspiró a comer rodizio en Brasa Brasil ($25,000) incluye 4 carnes, plátano, frijoles, tajadas de yuca y arroz blanco (al medio ya no tenían arroz, así que no lo probé). En el tradicional rodizio por un precio fijo, sirven diferentes alternativas de carnes y acompañamientos, tantas veces como el cliente desee. En este no había opción de decidir, era tanto el número de personas en la fila, que los parrilleros agobiados se limitaban a llenar los platos sin  explicar. A mi me sirvieron corazones de pollo y dos veces costillas de cerdo, un chorizo y muchacho que estaba algo crudo, aburrida salí a buscar un lugar para descansar.Uno de mis amigos se inclinó por la comida árabe y en EL Khalifa el plato mixto ($18,000), incluye arroz con lentejas, finas tajadas de carne (shawarba), pan arabe, tahine y tabule. 

A la hora del postre, las alternativas fueron muchas. Raush Patissier donde los hermanos Raush atendían a los clientes, no daba abasto. Compramos una torta de vainilla y caramelo cubierta de nueces ($10,000), acompañada de un café de Amor Perfeito ($2,000), sencillamente espectacular, el dulce adecuado y sin empalagar. En pastelería Gails, compramos el cheesecake de arequipe ($7,000), el servicio y atención fue muy bueno y la porción es generosa y dulce, muy dulce. 

Fue maravilloso ver durante este fin de semana tantas personas reunidas alrededor de la gastronomía. Ya al final de la tarde luego de enrumbarme con la orquesta de la policía, eso si a punta de gaseosa y agua, esta prohibido el consumo de licor, me entró el último antojo del día, una pizza margarita de Harry Sasson ($18,000). La novedad de Alimentarte fue el horno de leña con el que nos sorprendió este chef. En una muestra de coordinación y trabajo en equipo fue preparada esta pizza ante mis ojos, una persona se encargaba de estirar la masa, otra de la salsa y otra del queso y demás aderezos, el chef Harry  la llevaba al horno y luego la servía en las cajas diseñadas para esto. Sublime, la porción ideal y el crocante de la masa inigualable. 

Colombia Si  Sabe (1 y 2 de Agosto) 

  

Zonificado por regiones, andina, pacifica, Tolima, Huila, valle del cauca y atlántica, la variedad de platos colombianos es inmensa, así como de representantes de cada región, de un momento a otro se oye a hablar a costeños, paisas, pastusos y cachacos en pocos metros cuadrados. Decidimos iniciar nuestra jornada con un coctel de camarones ($14,000) de Jaime Express y un ceviche $7,000 de El Caracol Rojo, buen comienzo, aunque estaban algo blanditos los camarones. Llegando a la zona Andina, el aroma de los famosos chorizos de Villa María me transportó, me decidí por el plato de chorizo ($5,000) acompañado de limón, papita criolla, guacamole y ají, que bien me hubiera sentado una cerveza helada en ese momento 

En la zona de los llanos orientales el paisaje gastronómico es maravilloso, los asados de ternera, chigüiro, pescados, pollo, mazorca son el éxito de este fin de semana. El plato de ternera ($20,000) del asadero Llano y Mamona, es rico pero muy difícil de comer con cubiertos desechables, los cuales no están hechos para cortar carne, el tenedor se parte, y cuando pedí otro me dijeron que los tienen contados por plato y que no pueden entregar más, en ese momento mi paciencia comienza a tambalear. 

El restaurante las Ojonas es recordado por los huesos de marrano y la torta de menudo ($10,000) una generosa porción ideal para compartir. No podía faltar la mazorca asada ($5,000) y para rematar una deliciosa jornada de comida colombiana, nada mejor que la famosa torta de almojábana ($10,000) del restaurante Club Colombia servida caliente con crema de leche, en años anteriores se agotaba y me pareció oportuno que para esta ocasión vinieron con más porciones. Al final de la tarde y para acompañar el café decidimos comernos un helado de paila ($3,000) de La Ñapanguita, sencillamente delicioso, de pura fruta y con una textura cremosa, indescriptible. 

Es triste ver que para el evento de comida colombiana no se ven grandes personalidades, chef famosos, ni la misma cantidad de público que en la versión internacional. El servicio de baños y lavamanos es impecable, lo mismo que las personas encargadas del aseo del lugar. 

¿Sabe usted qué es la Fundación Corazón Verde? Confieso que tuve que investigar, puesto que en Alimentarte no hay mucha información al respecto, realicé una “encuesta espontánea” y pocas personas sabían que beneficia a las viudas y huérfanos de la policía. Es una lástima que este evento se realiza por una causa importante y no es lo suficientemente divulgada durante los 4 días. 

En conclusión, Alimentarte es un rico festival, hecho con corazón para ayudar a una buena causa, las cifras publicadas dicen que se recaudaron cerca de $2’250,000 y que contó con una asistencia de 186,000 personas. Hasta el próximo año.